Ginebra.– El Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) evalúa este martes la evolución del brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo (RDC), que ya supera en número de fallecidos a la epidemia ocurrida entre 2018 y 2020.
La reunión tiene como objetivo analizar el comportamiento del brote, el nivel de riesgo y la respuesta sanitaria implementada para contener la transmisión del virus, además de determinar las medidas y recomendaciones que deberán mantenerse o reforzarse.
Según los últimos datos disponibles, hasta el 16 de agosto se habían confirmado 4,945 casos y 2,325 muertes en la RDC. El número de fallecimientos supera las 2,299 víctimas registradas durante el brote ocurrido entre 2018 y 2020.
La epidemia se ha extendido a seis provincias del país y representa un desafío para las autoridades sanitarias debido a las dificultades para identificar algunas de las cadenas de transmisión.
OMS advierte sobre transmisión
La OMS ha señalado que el brote continúa representando un desafío para la respuesta sanitaria, debido a que una proporción importante de los nuevos casos no presenta todavía un vínculo claro con cadenas de transmisión previamente identificadas.
Esta situación dificulta las labores de rastreo de contactos y aumenta el riesgo de que el virus continúe propagándose de manera silenciosa.
A pesar de la gravedad del escenario, la organización considera que el brote todavía puede ser controlado si se mantienen y fortalecen las acciones de vigilancia, detección y atención médica, junto con la movilización de los recursos necesarios.
Un virus sin vacuna ni tratamiento específico aprobado
El brote está asociado al virus del ébola de la especie Bundibugyo, para el cual, según la información suministrada en el reporte, no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
La respuesta sanitaria también enfrenta obstáculos relacionados con la inseguridad en determinadas zonas, las limitaciones de las infraestructuras sanitarias, los desplazamientos de población y la desconfianza de algunas comunidades.
Estos factores pueden dificultar la identificación de personas expuestas, el seguimiento de contactos y el acceso oportuno de los pacientes a los servicios de salud.
Refuerzan vigilancia y atención a pacientes
Ante la situación, la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África han llamado a fortalecer la detección temprana de casos, el seguimiento de contactos y la atención de las personas afectadas.
También han destacado la necesidad de brindar mayor apoyo y protección al personal sanitario que participa en la respuesta al brote.
La evaluación del Comité de Emergencia permitirá determinar cómo evoluciona la situación epidemiológica y qué medidas adicionales podrían ser necesarias para contener la transmisión del virus en la República Democrática del Congo.








