La declinación de Yayo Sanz Lovatón inclina la balanza interna del PRM a favor de David Collado

SANTO DOMINGO – El proceso interno de sucesión política en el Partido Revolucionario Moderno (PRM) experimentó un punto de inflexión crucial tras la publicación del manifiesto editorial "El momento de David", firmado por Eduardo "Yayo" Sanz Lovatón en las páginas de Listín Diario. Con esta decisión pública, el dirigente y funcionario oficializó una pausa de su propio proyecto presidencial para sellar un endoso integral a favor del precandidato, David Collado. 

La maniobra implicó la transferencia inmediata de un andamiaje compuesto por decenas de legisladores, alcaldes y cuadros medios territoriales que pasaron a engrosar la estructura de Collado, acelerando la polarización del escenario oficialista.

Sanz Lovatón frenó su aspiración para concentrar fuerzas en el perfil que lidera las encuestas de opinión, planteando en su escrito que una camada dirigencial forjada a finales de los años 70 y principios de los 80 debe asumir el relevo en la conducción del Estado.

Fuentes ligadas a la cúpula del partido oficialista afirman que el acuerdo incluye la permanencia de los cuadros de Sanz Lovatón en posiciones operativas clave del PRM, sumando formalmente a la campaña de Collado una estructura integrada por legisladores, alcaldes y dirigentes de la base partidaria que antes respaldaban su proyecto.

La decisión de Sanz Lovatón está provocando el alineamiento de otros funcionarios de la administración central, entre ellos Jean Luis Rodríguez, reduciendo las opciones en la contienda y sumando a la campaña de Collado una red organizativa de alcance nacional que complementa su posicionamiento urbano.

Dirigentes del partido señalan que esta concentración de apoyos busca blindar la unidad interna antes de las primarias de octubre de 2027, evitando choques traumáticos que revivan las históricas divisiones del viejo perredeísmo en la boleta electoral.

El principal contrapeso a este bloque lo encabeza la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, quien respaldada por la corriente que lidera el expresidente Hipólito Mejía concentra una sólida influencia en las principales plazas electorales del país, consolidando un pulso interno directo frente al avance de Collado por el control de la boleta presidencial del PRM.

En paralelo, permanecen activos los proyectos de Wellington Arnaud y Guido Gómez Mazara, quienes sostienen estructuras territoriales y un discurso anclado en la militancia tradicional del partido, aunque fuentes internas señalan que su margen de maniobra se reduce ante la creciente polarización entre los bloques de Collado y Mejía, reflejando futuras alianzas que permitan vislumbrar una mejor definición de la contienda interna.

Consolidada la estructura de Sanz Lovatón alrededor de David Collado y con el candado constitucional impuesto por Luis Abinader para blindar su salida del poder, la sucesión perremeísta queda en manos del entendimiento definitivo con el bloque de Carolina Mejía, un duelo donde la dirigencia oficialista intentará asegurar la permanencia en el Estado sin fracturar la disciplina partidaria.