El presidente Trump recibirá a Nayib Bukele en la Casa Blanca

La reunión en el Despacho Oval está prevista para este jueves las 11:00 am en Washington y, según informó la Casa Blanca, abordará acuerdos sobre migración y seguridad frente al crimen organizado

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este jueves en el Despacho Oval a su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, en un encuentro que ocurre solo tres días después de la inscripción de Bukele para buscar un tercer mandato consecutivo. La cita fue confirmada por la Casa Blanca e informada por la agencia EFE.

La reunión, programada para las 11:00 am hora de Washington, marca un nuevo episodio en la cooperación entre ambas administraciones. Según EFE, el diálogo bilateral se centrará en la colaboración migratoria y el combate al crimen organizado, prioridades para ambos mandatarios.

El acercamiento se produce en un contexto donde la administración de Trump ha estrechado sus vínculos con gobiernos de derecha en la región, respaldando públicamente candidaturas en países como Honduras y Colombia.

Bukele se inscribió recientemente como candidato a la presidencia dentro de su partido Nuevas Ideas, luego de una reforma constitucional en El Salvador que elimina el límite de mandatos presidenciales, extiende el periodo a seis años y suprimió la segunda vuelta electoral, una modificación aprobada y ratificada por la Asamblea Legislativa el 31 de julio de 2025 sobre los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 de la Constitución salvadoreña.

El partido Nuevas Ideas informó que Bukele ganó la candidatura presidencial en unas primarias celebradas el domingo, sin contendientes visibles. El anuncio, reportado por varios medios locales y retomado por la publicación, constituye el primer paso formal para una nueva campaña oficialista. Pero dicha candidatura aún falta que sea oficializada por el Tribunal Supremo Electoral. Según el calendario del TSE, la inscripción de candidaturas para las presidenciales de 2027 se abrirá entre el 1 de octubre y el 19 de noviembre de 2026. Ese plazo marca el siguiente hito formal en el camino de Bukele hacia una nueva postulación.

Reacciones a la reelección indefinida

Distintas voces críticas y diversas organizaciones han advertido que la eliminación de límites a la reelección presidencial puede facilitar la concentración de poder en manos de Bukele.

Por su parte, el mandatario defendió este 14 de julio la reelección presidencial indefinida, mientras se prepara para buscar un tercer mandato consecutivo que, si gana en 2027, podría extender su permanencia en el poder hasta 2033.

La defensa pública del mandatario llegó en un mensaje publicado en X, en respuesta a Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, que había cuestionado que El Salvador se sumara a “un club” regional integrado por Venezuela y Nicaragua tras habilitar la reelección indefinida.

Bukele replicó con una enumeración de países que, a su juicio, cuentan con mecanismos equivalentes. “También la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza, y Japón, entre muchos otros países. Pero la idea es que suene mal”, escribió.

Bukele mantiene altos niveles de apoyo con una política de mano dura contra las pandillas, iniciativa que ha recibido el respaldo de sectores amplios de la sociedad, aunque también ha sido objeto de denuncias por parte de organizaciones internacionales debido a la detención masiva de personas sin antecedentes judiciales.

Los elogios de Trump a Bukele

El Salvador figura hoy entre los principales aliados regionales de la administración Trumpdesde su regreso a la Casa Blanca en 2025, destaca EFE. La Casa Blanca informó que la cita bilateral responde al interés de ambos gobiernos por profundizar sus acuerdos en  y de seguridad.

Donald Trump elogió en febrero de este año a Nayib Bukele durante el Desayuno Nacional de Oración en Washington D. C. y lo presentó como un aliado clave de Estados Unidos en seguridad, una definición que refuerza el lugar de El Salvador en la agenda bilateral sobre prisiones, extradiciones, control migratorio y combate al crimen. 

En ese mismo discurso, Trump sostuvo que “tuvimos 11,888 asesinos, y muchos de ellos están en sus cárceles ahora mismo, ¿verdad? Y él hace un trabajo fantástico”, según recogió The Washington Post. La cifra fue mencionada por el mandatario estadounidense al defender la cooperación con el gobierno salvadoreño en la gestión penitenciaria y el traslado de personas acusadas de delitos graves.

Trump describió a Bukele como “una de mis personas favoritas” y destacó su papel en la administración de prisiones de alta capacidad y en la recepción de personas extraditadas desde Estados Unidos. Entre ellas, mencionó individuos acusados de homicidio, narcotráfico u otros delitos graves cometidos en territorio estadounidense.

Además, la política migratoria implementada por ambos países ha generado un descenso en los flujos migratorios irregulares hacia territorio estadounidense, aunque organismos independientes han señalado el impacto humanitario de estas medidas, agrega la agencia.

El encuentro entre Bukele con Trumptambién ocurre en momentos que está pendiente si Estados Unidos extenderá una vez más el TPS a los salvadoreños.

Recientemente, más de 80 congresistas de Estados Unidos solicitaron formalmente al secretario de Seguridad Nacional, Sean Mullin, que la administración extienda la protección del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para miles de salvadoreños residentes en el país, cuya protección vence el próximo 9 de septiembre de 2026.

Los congresistas advirtieron que deportar a los salvadoreños amparados por el TPScostaría más de USD 3,000 millones y pondría en riesgo a más de 150,000 familias con hijos ciudadanos estadounidenses, en una carta enviada al secretario de Seguridad Nacional.

La misiva calcula que remover a más de 200,000 salvadoreños exigiría gasto público en procesos judiciales, detención, traslados y logística migratoria. Ese monto no incluye efectos indirectos sobre la economía ni la pérdida de aportes fiscales y productivos de esa comunidad.

Los legisladores sostienen que el 90% de los beneficiarios salvadoreños del TPS participa en la fuerza laboral estadounidense. Su presencia se concentra en construcción, manufactura, transporte, servicios de alimentos y mantenimiento de edificios.

Ese grupo de tepesianos aporta cerca de USD 5,400 millones al año al Producto Interno Bruto y contribuye con USD 1,500 millones en impuestos federales, estatales y locales. El documento señala que una deportación masiva reduciría la disponibilidad de trabajadores en sectores que ya tienen escasez de mano de obra.

El texto firmado por legisladores como James P. McGovern también plantea que la mayoría de los salvadoreños con TPS no tendría acceso a vías alternativas de residencia o ciudadanía