La captación de capital pasó de US$2,000 millones en 2010 a más de US$5,000 millones en 2025, mientras el país busca atraer proyectos de mayor valor agregado
La inversión extranjera directa (IED) en República Dominicana pasó de US$2,000 millones en 2010 a US$5,000 millones en 2025, un crecimiento de 150% en 15 años, de acuerdo con los datos presentados por la directora ejecutiva de ProDominicana, Biviana Riveiro.
Durante su participación en el Americas Investment Forum, la funcionaria sostuvo que ese desempeño responde a la combinación de políticas públicas, estabilidad económica y el aprovechamiento del contexto internacional, y rechazó que los resultados obedezcan a un “milagro económico”.
“No ha habido tal milagro. Ha habido mucho trabajo, ha habido políticas públicas, ha habido acciones y ha habido un aprovechamiento también del contexto internacional”, afirmó.
Riveiro señaló que el país busca mantener esa trayectoria, pero con un cambio en el perfil de las inversiones que atrae. Explicó que la estrategia está orientada a captar proyectos de mayor valor agregado en industrias como semiconductores, el sector aeroespacial, la inteligencia artificial, los centros de datos (data centers), la biotecnología y la manufactura avanzada.
Indicó que República Dominicana ya cuenta con una estrategia para atraer inversiones en la industria de semiconductores, al tiempo que continúa fortaleciendo sectores consolidados como el turismo y las zonas francas.
La directora de ProDominicana destacó que la inversión extranjera también ha ganado dinamismo en lo que va de 2026. Informó que el país superó los US$1,600 millones en IED durante el primer trimestre, cifra que calificó como un récord para ese período y que representa un incremento de 16 % respecto al año de mayor captación registrado anteriormente.
Según explicó, el turismo concentró el 27 % de la inversión extranjera recibida en 2024 y 2025, seguido del sector de energía, con el 25 %. También mencionó el crecimiento de las inversiones en actividades inmobiliarias vinculadas al turismo, comercio, industria, zonas francas, servicios financieros, telecomunicaciones, transporte y minería.
Riveiro afirmó que el reto ahora es consolidar la posición del país en sectores intensivos en tecnología y conocimiento, apoyándose en la estabilidad macroeconómica, el fortalecimiento del clima de negocios y el desarrollo del capital humano para atraer nuevas inversiones.








