Nicolás Maduro fortaleció su equipo de defensa en Estados Unidos con la incorporación de la abogada Anna Estevao, reconocida por haber participado en la defensa del rapero Sean ‘Diddy’ Combs durante uno de los juicios más mediáticos de los últimos años. La información fue confirmada mediante documentos judiciales presentados ante el Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York.
Estevao, integrante del bufete Harris Trzaskoma, se une al equipo legal que representa a Maduro en el proceso por cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas que enfrenta en territorio estadounidense, acusaciones de las que el exmandatario venezolano se ha declarado no culpable.
La jurista ganó notoriedad por su participación en la defensa de Sean ‘Diddy’ Combs, donde tuvo un papel relevante durante el juicio al encargarse del contrainterrogatorio de Cassandra Ventura, principal testigo de la acusación y expareja del artista.
Nueva estrategia legal para el caso Maduro
La incorporación de Estevao se produjo apenas dos días después de que el abogado principal de Maduro, Barry Pollack, anunciara su llegada al mismo bufete jurídico. Pollack es conocido por haber representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en procesos de alto perfil internacional.
Según reportes judiciales, la defensa prepara varias mociones previas al juicio con el objetivo de impugnar las acusaciones y cuestionar la legalidad de la captura y traslado de Maduro a Estados Unidos. La próxima audiencia del caso está programada para el 30 de junio en Manhattan.
Financiamiento y próximos pasos
El proceso también ha estado marcado por la controversia sobre el financiamiento de la defensa legal. En abril, las autoridades estadounidenses autorizaron que fondos del Estado venezolano pudieran ser utilizados para cubrir los honorarios de los abogados de Maduro, bajo condiciones específicas relacionadas con el origen y disponibilidad de los recursos.
La llegada de Anna Estevao fortalece un equipo jurídico que busca enfrentar uno de los casos más complejos y mediáticos de la justicia federal estadounidense, mientras se acerca una etapa clave del proceso judicial que mantiene la atención internacional sobre el futuro legal de Nicolás Maduro.








