La formalización por parte de República Dominicana de su contribución al Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas en apoyo a la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) en Haití representa mucho más que un aporte económico.
Autor: Guillermo J. Báez
Guillermo José Báez Simó es estudiante de Derecho del noveno cuatrimestre de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Actualmente labora en el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, donde cuenta con experiencia en el ámbito institucional y diplomático. Se desempeña como Vicepresidente de Finanzas y Recaudación de Fondos de la International Law Students Association Chapter PUCMM (ILSA-PUCMM). Ha realizado estudios complementarios en diplomacia, relaciones internacionales, derecho internacional público y propiedad intelectual para diplomáticos y funcionarios de comercio en el Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC). Es miembro del Consejo Latinoamericano de Estudiosos de Derecho Internacional y Comparado (COLADIC) y autor de los artículos “Un triunfo estratégico: tratado de delimitación marítima entre República Dominicana y el Reino de los Países Bajos” y “Migración, orden y democracia en EE. UU.”
