Los New York Knicks protagonizaron una de las noches más increíbles en la historia del baloncesto al remontar una desventaja de 29 puntos para vencer 107-106 a los San Antonio Spurs en el Juego 4 de las Finales de la NBA, colocándose arriba 3-1 en la serie.
Cuando parecía que los Spurs tenían el partido completamente controlado tras llegar al descanso con ventaja de 76-49, los Knicks reaccionaron en la segunda mitad y firmaron la mayor remontada jamás registrada en unas Finales de la NBA, superando el récord anterior de 24 puntos.
La figura de la noche fue OG Anunoby, quien anotó 33 puntos y selló la victoria con un rebote ofensivo y enceste cuando restaban apenas 1.2 segundos en el reloj. Por su parte, Jalen Brunson lideró la ofensiva neoyorquina con 36 puntos y siete asistencias.
Los Spurs dominaron durante gran parte del encuentro y llegaron a tener ventaja de 29 puntos, pero se desplomaron en la segunda mitad. Después de anotar 76 puntos en los dos primeros cuartos, solo consiguieron 30 en toda la segunda parte, permitiendo que los Knicks completaran una remontada histórica frente a su afición en el Madison Square Garden.
El francés Victor Wembanyama terminó con 24 puntos y 13 rebotes para San Antonio, pero los errores en los minutos finales y varias oportunidades desperdiciadas terminaron costándoles un partido que parecía ganado.
Con este resultado, Nueva York queda a una sola victoria de conquistar su primer campeonato de la NBA desde 1973. El Juego 5 se disputará este sábado en San Antonio, donde los Spurs estarán obligados a ganar para mantenerse con vida.









