Santo Domingo, RD - El 2026 ha sido un año desafiante para la economía global. Uno de los acontecimientos de mayor impacto ha sido la interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo, a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esta situación ha obligado a países como República Dominicana a adoptar medidas de contingencia, como el Plan Anticrisis presentado recientemente por el Gobierno.

Aunque la economía dominicana ha sentido el impacto de esta crisis, principalmente en la inflación y en las finanzas públicas, debido al aumento de los precios del petróleo, ha mostrado resiliencia y ha logrado mantener la estabilidad aun en medio de este entorno adverso. Así lo evidencian los resultados oficiales.

Entre enero y mayo, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) registró un crecimiento promedio de 4.2 %. En cuanto a la inflación, aunque por un tiempo superó el rango meta establecido, en los primeros cinco meses del año registró un incremento de 1.50 %, de acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD). La autoridad monetaria prevé que al final del año retornará a sus niveles previstos.

Si bien el Gobierno se vio obligado a implementar un plan de contingencia para mitigar el impacto de la crisis, estos indicadores macroeconómicos apuntan que la economía dominicana tiene fundamentos sólidos para afrontar períodos de incertidumbre.

Perspectivas del Banco Central de la República Dominicana

Para fin de año los pronósticos son halagüeños, al menos por parte del BCRD.

“A pesar del complejo entorno internacional marcado por el resurgimiento de la incertidumbre, las perspectivas de la economía dominicana para 2026 siguen siendo favorables, aunque los riesgos podrían estar a la baja...”

— Banco Central de la República Dominicana (Informe de Mayo)

Se espera un mayor dinamismo económico que en 2025 en un contexto de estabilidad de precios, especialmente en la segunda mitad del año, cuando se disipen las presiones sobre los precios de alimentos y bebidas. La recuperación gradual de sectores clave, el continuo flujo de inversión extranjera directa (IED), la mejora en los términos de intercambio y el buen desempeño del turismo y el empleo, pese a la incertidumbre global, señala la entidad monetaria en su artículo "La economía dominicana en un entorno de incertidumbre creciente".