Cabrera
El secreto que el Nordeste guarda para ti
A unas tres horas de Santo Domingo se esconde un destino que combina a la perfección la exuberancia tropical, llamativos acantilados y una paz difícil de encontrar.
Crónica de Destino
Por Lis Sanz
Cabrera. – Si visitas Cabrera por primera vez, como me ocurrió a mí, vas a descubrir que este pueblo no se siente como el típico complejo turístico. Su energía te transporta de inmediato a un espacio de desconexión profunda, como si tropezaras con un secreto celosamente guardado por el Atlántico. Y vaya que está bien guardado. Aunque mi estadía fue de pocos días, aproveché cada segundo para disfrutar y conocer todo cuanto pude, quedando completamente enamorada de lo que vi. Te aseguro que a ti te pasará lo mismo...
Ubicada en la provincia María Trinidad Sánchez, este municipio de gente trabajadora y amigable lleva bien puesto el apodo de la "Costa Verde". Ante tus ojos, Cabrera se presenta como un lienzo donde sus playas, ríos y la paz comunitaria coexisten en perfecta armonía. No lo digo solo yo; te lo confirman los propios turistas que visitan la zona y los extranjeros que decidieron mudarse allí simplemente porque se enamoraron del lugar. Y no es para menos, porque hay destinos que se registran en una fotografía, pero Cabrera es de esos que se quedan grabados en el corazón.
Si te preguntas dónde está el secreto de su encanto, la respuesta está en su modelo de desarrollo: aquí conviven el turismo residencial de lujo y un ecoturismo profundamente sostenible. Es una fórmula que ha cautivado a cientos de viajeros internacionales. Llegaron como turistas y, decididos a no abordar el avión de regreso, construyeron espectaculares villas que hoy adornan y miran al mar desde los mismísimos acantilados de Cabo Francés Viejo.
El propósito de mi visita fue vivir de cerca “Cabrera en Primavera”, una actividad especial que cada año pone de manifiesto el talento local y el deseo de progreso de sus negocios y emprendimientos. Y es que, al final del día, la mayor riqueza de este rincón no radica únicamente en sus paisajes, sino en el calor de su gente. El cabrerense se caracteriza por ser una persona alegre, trabajadora y sumamente hospitalaria; alguien que te hace sentir en casa desde el primer saludo.
“Entra si quieres y sal si puedes”
Es la frase que mejor describe los encantos de Cabrera y la experiencia de quienes descubren sus paisajes naturales.
Lo primero que te sorprende al recorrer Cabrera es el orden, una virtud escasa en las grandes ciudades. Es, sin dudas, uno de los municipios más limpios, organizados y seguros del país. La paz que se respira te hace sentir protegida desde el primer instante. Un ejemplo perfecto de esto fue mi caminata por su remozado Malecón. Esa noche, bajo una luna hermosa y con el sonido gratificante de las olas, respiré una tranquilidad que obliga a desconectar del ajetreo cotidiano. Con total libertad y mi celular en mano para tomar fotos y videos, caminę sin miedo alguno, disfrutando de la brisa que jugaba con mi pelo.
¿Y qué decir de la gastronomía? La oferta culinaria en Cabrera es un espejo de su propio entorno. Vas a encontrar una fusión perfecta entre los tesoros del Atlántico y los productos agropecuarios de la provincia María Trinidad Sánchez. Al ser un pueblo costero, la frescura de sus pescados y mariscos se convierte en la protagonista indiscutible de la cocina local. Sin embargo, el sabor también se vive en las aceras. Quedé fascinada con la vibrante cultura de los "food trucks" y los puestos de comida rápida que salpican sus calles; allí conviven sus famosísimos pollos fritos y hamburguesas tan memorables que, te aseguro, ya estoy ansiosa por volver a probar. Este rincón te demuestra que en nuestro país todavía quedan paraísos auténticos, seguros y generosos, donde la vida se vive sin prisa. No importa si vas por su gastronomía callejera, por el orgullo de su feria o a perder la mirada en sus cascadas y cenotes; de este secreto del Atlántico es imposible marcharse sin la firme promesa de volver. Por mi parte, tengo pendiente regresar para revivir otra grata experiencia.
GUÍA DE DESTINOS
Lugares Maravillosos
Playa El Diamante
Para un plan completamente diferente, la cita es en playa El Diamante, una de las bahías más singulares del país; sus aguas son tan bajitas, mansas y libres de oleaje fuerte que se consagra como una gigantesca piscina natural.
Laguna Dudú
Tu primera parada obligatoria tiene que ser la mística Laguna Dudú, un impresionante parque ecológico de aguas turquesas rodeado de altos acantilados donde puedes explorar cuevas con arte taíno, hacer senderismo o lanzarte de su famosa tirolesa en caída libre.
El Saladedro
Nos quedamos absortos ante la majestuosidad de esta imponente cascada de agua dulce y su sonido, abrazada por un frondoso bosque húmedo tropical a solo minutos del centro urbano. Allí se respira una paz inmensa y un deseo irresistible de sumergirse.
Cabo Francés Viejo
Es una desconexión tan profunda que puedes rematar visitando los espectaculares acantilados de Cabo Francés Viejo, un parque nacional coronado por su antiguo faro que se consagra como uno de los puntos más fotografiados y memorables de todo el litoral norte.
Un horizonte esculpido por el Atlántico
La geografía de la Costa Verde se define por su imponente litoral donde la vegetación tropical se funde directamente con los acantilados de piedra coralina, creando escenarios costeros únicos en toda la región del nordeste.
Estadísticas e Indicadores Municipales
Cabrera InfoAño de Fundación
1891
Fundada el 1 de junio como puesto cantonal de Tres Amarras.
Población Total
24,524
Aproximadamente veinticuatro mil quinientos veinticuatro habitantes.
Polo Turístico
1999
Declarado formalmente polo turístico del nordeste dominicano.
Extensión Territorial
270.5 km²
Cuenta con una amplia y hermosa delimitación costera.