Santo Domingo.- El Ministerio de Hacienda y Economía proyecta recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones mediante el conjunto de medidas fiscales y tributarias presentadas este jueves como parte de la estrategia gubernamental para mitigar los efectos de la crisis internacional, fortalecer las finanzas públicas y mantener la estabilidad económica del país.
La propuesta, presentada por el ministro Magín Díaz, busca generar ingresos adicionales sin recurrir a aumentos en el Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), considerado uno de los tributos de mayor impacto sobre los consumidores.
Las autoridades enfatizaron que el proyecto no contempla incrementos en la tasa ni en la base del ITBIS, tampoco modificaciones a la mayoría de los impuestos selectivos aplicados a combustibles, vehículos, alcoholes, cigarrillos, seguros y telecomunicaciones. De igual manera, aclararon que no se crearán impuestos sobre plataformas digitales ni se modificarán las tasas aplicadas a intereses y dividendos. Tampoco se producirán cambios en el Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI) ni en su mínimo exento.
Según el Ministerio de Hacienda, el paquete de medidas está estructurado en cuatro grandes ejes: crecimiento económico, simplificación tributaria, combate a la evasión y actualización del sistema tributario para fortalecer la consolidación fiscal.
Dentro de las iniciativas orientadas al crecimiento económico figuran incentivos a la inversión privada, la devolución de determinados impuestos a exportadores y la eliminación gradual de gravámenes considerados obsoletos que encarecen la actividad productiva y la formalización empresarial.
En materia de simplificación tributaria, el Gobierno propone eliminar los anticipos del Impuesto Sobre la Renta para las microempresas, ampliar el Régimen Simplificado de Tributación, modernizar normas fiscales vigentes desde hace décadas y establecer una amnistía para facilitar la regularización de deudas tributarias.
Por otro lado, la estrategia contempla nuevas herramientas para combatir la evasión fiscal y la informalidad, incluyendo mecanismos de trazabilidad, controles sobre determinadas importaciones y mayores facultades para la administración tributaria.
Las autoridades sostienen que estos recursos adicionales permitirán enfrentar el creciente costo de los subsidios a los combustibles, mantener los programas de protección social, preservar la inversión pública y evitar un deterioro significativo de las cuentas fiscales en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios energéticos y las tensiones económicas globales.
El Gobierno considera que la combinación de estas medidas contribuirá a mantener la estabilidad macroeconómica, proteger a los sectores más vulnerables y garantizar que la economía dominicana continúe creciendo en medio de un escenario internacional desafiante.









