Al menos 17 personas, entre ellas un niño, murieron durante la madrugada de este martes tras uno de los ataques más masivos lanzados por Rusia contra Ucrania en los últimos meses, informaron las autoridades ucranianas.
Según el más reciente balance ofrecido por el ministro del Interior de Ucrania, Igor Klimenko, los bombardeos dejaron al menos 11 fallecidos en una zona residencial de Dnipró, en el centro-este del país, y otras seis víctimas mortales en la capital, Kiev.
Entre los fallecidos en Dnipró figura un menor de edad, cuyo cuerpo fue recuperado de entre los escombros de un edificio destruido por los ataques, de acuerdo con información difundida por las autoridades regionales.
Además de las víctimas mortales, decenas de personas resultaron heridas en Dnipró, Kiev y otras localidades ucranianas, incluida Járkov, en el noreste del país, donde también se reportaron daños materiales.
La ofensiva constituye el primer ataque masivo ruso desde que Moscú anunciara, a finales del mes pasado, el inicio inminente de una campaña aérea dirigida contra centros de toma de decisiones del Estado ucraniano ubicados en Kiev.
Rusia confirma la ofensiva
Las autoridades rusas confirmaron la ejecución del ataque, mientras que la Fuerza Aérea de Ucrania informó que sus sistemas de defensa lograron interceptar 40 misiles y 602 drones lanzados por las fuerzas rusas.
No obstante, otros 33 misiles y una cantidad similar de drones lograron evadir las defensas aéreas e impactaron en al menos 38 ubicaciones diferentes dentro del territorio ucraniano, cuyos detalles no fueron especificados por las autoridades militares.
El nuevo ataque evidencia una escalada en la intensidad de los bombardeos y aumenta la preocupación sobre una posible ampliación de la campaña aérea rusa en medio de la prolongada guerra que enfrenta a ambos países desde febrero de 2022.









