Venezuela intenta retomar la normalidad mientras avanza la retirada de escombros en La Guaira

CARACAS/LA GUAIRA. – Venezuela intenta recuperar gradualmente la normalidad este lunes, doce días después de los devastadores terremotos registrados el pasado 24 de junio, con la reanudación de las clases y de las actividades laborales en gran parte del país, mientras continúan las labores de remoción de escombros y recuperación de cuerpos en las zonas más afectadas.

Aunque las clases permanecen suspendidas en Caracas y en algunos municipios de los estados de La Guaira, Miranda, Falcón, Carabobo y Aragua, el Ministerio de Educación dispuso el retorno a las aulas en los demás estados del país.

En La Guaira, considerada el epicentro de la tragedia, continúa el despliegue de maquinaria pesada y camiones para retirar los escombros de edificios colapsados. Durante las primeras horas de este lunes se observó una disminución de personas en los alrededores de las estructuras destruidas, mientras persisten las fallas en los servicios de telecomunicaciones.

En Caracas también avanzan las labores de limpieza y recuperación de las zonas afectadas. En sectores como Altamira ya fueron retirados completamente los restos de algunos edificios derrumbados, mientras numerosos residentes comenzaron a evaluar los daños estructurales en sus viviendas.

De acuerdo con el más reciente balance oficial, los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 han dejado 3,342 fallecidos y 16,740 heridos. Las autoridades aún no han informado una cifra oficial de personas desaparecidas.

Asimismo, el Gobierno reportó que 17,345 personas perdieron sus viviendas, por lo que fueron habilitados 79 campamentos temporales para albergar a los damnificados.

Durante el fin de semana, cientos de venezolanos participaron en vigilias celebradas en distintas ciudades para rendir homenaje a las víctimas mortales del desastre y expresar solidaridad con las familias afectadas, los heridos y quienes perdieron sus hogares.

El doble terremoto del pasado 24 de junio es considerado el más mortífero registrado en Venezuela durante el último siglo. El antecedente más grave ocurrió en julio de 1967, cuando un sismo cerca de Caracas dejó 245 fallecidos, miles de heridos y cuantiosos daños materiales.