CARACAS.– A una semana de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela, el país continúa enfrentando una de las peores tragedias de su historia reciente, con miles de víctimas, cuantiosos daños materiales y una intensa operación nacional e internacional de rescate.
Fallecidos y heridos
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que el saldo oficial asciende a 2,295 fallecidos y 11,267 heridos.
Las autoridades también reportan 6,461 personas rescatadas, mientras que el equipo de Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC) indicó que los rescatistas internacionales han logrado salvar con vida a 12 personas que permanecían atrapadas bajo los escombros.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que 6.76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por la catástrofe.
Operativo de rescate
Según cifras oficiales, en las labores participan 4,099 brigadistas extranjeros, 153 perros de búsqueda, 49 vehículos especializados y 17,832 voluntarios venezolanos.
Equipos de rescate provenientes de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos colaboran en las operaciones.
Más de 780 réplicas
Desde el doble sismo, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) ha registrado más de 780 réplicas.
Solo este miércoles fueron reportados cerca de 20 movimientos sísmicos, el mayor de magnitud 3.6, frente a las costas del estado Miranda.
Ayuda humanitaria
El Gobierno venezolano informó que ha recibido 707,063 toneladas de ayuda humanitaria y habilitó una plataforma digital para canalizar donaciones internacionales.
La asistencia ha llegado desde diversos países, incluidos Ecuador, Argentina y El Salvador, mientras Estados Unidos aseguró que la distribución de la ayuda se desarrolla sin mayores inconvenientes.
Daños materiales
Una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que las pérdidas económicas ascienden a US$6,700 millones, incluyendo daños en viviendas, edificios, comercios y otros activos.
Las autoridades venezolanas contabilizan 12,841 personas que perdieron sus viviendas, mientras que la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) documenta alrededor de 16,000 personas desplazadas que han debido buscar un lugar donde vivir temporalmente.
Como parte de la cooperación internacional, el ministro de Defensa de Brasil visitó Venezuela para evaluar iniciativas de apoyo a la reconstrucción de infraestructura y viviendas.








