La tormenta tropical Cristóbal se formó este miércoles en el océano Atlántico, entre las islas Bermudas y el archipiélago portugués de Azores, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
De acuerdo con el organismo, el sistema presenta vientos máximos sostenidos de hasta 75 kilómetros por hora y se desplaza hacia el este a una velocidad aproximada de 41 kilómetros por hora.
En su boletín de las 11:00 de la mañana, hora del este de Estados Unidos (15:00 GMT), el NHC indicó que Cristóbal se encontraba a unos 1,420 kilómetros de las Azores.
Debido a la distancia que mantiene de las zonas costeras, el organismo estadounidense no ha emitido alertas ni advertencias para tierra.
Prevén que se disipe rápidamente
Las proyecciones del NHC apuntan a que Cristóbal continuará avanzando hacia el este y podría debilitarse y disiparse este jueves, antes de alcanzar tierra.
El sistema constituye la tercera tormenta con nombre de la temporada de huracanes del Atlántico de 2026, que oficialmente se extiende desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre.
Antes de Cristóbal se formaron Arthur, el 17 de junio frente a la costa de Texas, y Bertha, que surgió posteriormente en el golfo de México.
Arthur provocó fuertes lluvias e inundaciones en zonas del sureste de Estados Unidos, mientras que Bertha también generó precipitaciones importantes en estados como Luisiana y Texas.
Otros sistemas son monitoreados
Además de Cristóbal, el NHC mantiene bajo vigilancia otros dos sistemas en el Atlántico, uno de los cuales presenta una alta probabilidad de convertirse en un ciclón tropical durante los próximos días.
Por su parte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) modificó el pasado 8 de julio su pronóstico para la temporada y estimó que podrían formarse nueve huracanes durante este año, una cifra inferior al promedio histórico.
La NOAA vinculó esta previsión, entre otros factores, con el fortalecimiento del fenómeno climático de El Niño.
Hasta el momento, Cristóbal no representa una amenaza inmediata para las zonas costeras, aunque las autoridades meteorológicas mantienen el monitoreo de su evolución.






