Washington.– La exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, afirmó este viernes que aún no ha tomado una decisión sobre una eventual candidatura presidencial para las elecciones de 2028, luego de haber sido derrotada por Donald Trump en los comicios de 2024.
Durante un evento celebrado en Tennessee, Harris, de 61 años, explicó que su principal prioridad en este momento son las elecciones de medio mandato previstas para el 3 de noviembre, en las que estará en juego el control del Congreso estadounidense.
La exvicepresidenta sostuvo que el Partido Demócrata debe impulsar una participación electoral histórica para recuperar espacios en el Legislativo y evitar, según expresó, que la actual administración republicana pueda influir en los procesos electorales.
Demócratas comienzan a perfilar posibles aspirantes
Aunque las elecciones presidenciales de 2028 aún se encuentran a varios años de distancia, dentro del Partido Demócrata ya comienzan a mencionarse posibles aspirantes a la nominación.
Además de Kamala Harris, entre los nombres que figuran como potenciales candidatos aparecen el gobernador de California, Gavin Newsom, y el exsecretario de Transporte, Pete Buttigieg.
En el Partido Republicano también han surgido posibles sucesores del presidente Donald Trump, quien no podrá optar a un tercer mandato consecutivo debido a las limitaciones constitucionales. Entre los principales nombres mencionados figuran el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Sin aspiraciones a la Gobernación de California
Harris, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer en ocupar la Vicepresidencia de Estados Unidos, asumió la candidatura presidencial demócrata en 2024 tras la renuncia del entonces presidente Joe Biden a su campaña de reelección.
Posteriormente evaluó presentarse como candidata a la Gobernación de California en las elecciones previstas para este año, aunque finalmente decidió no competir por ese cargo.
Mientras tanto, la exvicepresidenta mantiene en suspenso cualquier decisión sobre una eventual nueva candidatura a la Casa Blanca.








