Bruselas.– La Unión Europea puso en vigor un nuevo conjunto de normas de transparencia para los sistemas de inteligencia artificial (IA), que obligan a los desarrolladores y proveedores de estas tecnologías a informar a los usuarios cuando interactúan con una máquina o cuando el contenido que reciben ha sido generado o manipulado mediante IA.
Las disposiciones forman parte de la implementación gradual de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea y otorgan además mayores facultades de supervisión a la Oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea, que podrá investigar a los desarrolladores de modelos avanzados e imponer sanciones por incumplimiento.
Principales cambios
Entre las nuevas obligaciones figura que plataformas como ChatGPT, Gemini o Claude, así como otros sistemas de inteligencia artificial utilizados por empresas o instituciones públicas, deberán dejar claro al usuario cuando la interacción se realiza con una IA.
La normativa también exige advertencias en herramientas utilizadas para reconocimiento de emociones o categorización biométrica, salvo en los casos autorizados por la legislación para la prevención o investigación de delitos.
Marcas de agua y contenido generado por IA
A partir del 2 de diciembre, los contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial, como textos, imágenes, videos y audios, deberán incorporar mecanismos de identificación, como marcas de agua, que permitan reconocer fácilmente su origen.
Sin embargo, la responsabilidad de informar sobre el uso de IA en contenidos publicados por usuarios recaerá sobre estos últimos y no sobre las plataformas tecnológicas.
La normativa excluye de este requisito las obras de ficción, contenido artístico o satírico.
No obstante, cuando se trate de información de interés público —como procesos electorales, asuntos judiciales, temas de salud o acontecimientos de relevancia social—, el contenido generado mediante IA deberá advertirse desde ahora, salvo que haya sido previamente supervisado por una persona.
Prohibición de imágenes sexualizadas
Desde diciembre también quedará prohibida la creación de imágenes sexualizadas generadas mediante inteligencia artificial sin el consentimiento de las personas afectadas.
La medida fue incorporada tras la polémica generada por imágenes creadas con la herramienta Grok, desarrollada para la red social X.
Supervisión y multas
Las nuevas reglas permiten a la Comisión Europea solicitar acceso a modelos de inteligencia artificial considerados de alto riesgo para evaluar posibles amenazas a la seguridad.
En caso de incumplimiento, las empresas podrán enfrentar multas de hasta 15 millones de euros o el 3 % de su facturación anual global, aplicándose la cifra que resulte mayor.
Para instituciones y agencias de la propia Unión Europea, las sanciones podrán alcanzar los 750,000 euros por incumplir las obligaciones de transparencia.








