SANTO DOMINGO.– La Embajada de Estados Unidos en la República Dominicana conmemoró el 250 aniversario de la independencia estadounidense con una recepción encabezada por la embajadora Leah Francis Campos, en la que participaron cerca de mil invitados, entre ellos el presidente Luis Abinader, funcionarios del Gobierno, miembros del cuerpo diplomático, líderes empresariales, representantes de la Iglesia católica, de la sociedad civil y de la prensa.
La celebración estuvo dedicada a resaltar los valores compartidos entre ambos países, como la patria, la libertad y la fe, en el marco del programa conmemorativo Freedom 250, que recuerda la adopción de la Declaración de Independencia de Estados Unidos el 4 de julio de 1776.
La ceremonia inició con una bendición del reverendo padre David Soriano, rector de la Catedral Primada de América, seguida de la presentación de los colores por parte del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos. Los himnos nacionales fueron interpretados por la agrupación Casi Grupo, en representación de Estados Unidos, y por el joven dominicano Ian David Ferreira, de ocho años, quien interpretó el himno nacional dominicano.
En su discurso, la embajadora Campos destacó que la Declaración de Independencia estableció principios como la libertad, la vida y la soberanía, valores que, afirmó, continúan guiando a Estados Unidos 250 años después.
Asimismo, resaltó que la relación entre Estados Unidos y República Dominicana se fundamenta en valores compartidos y en una estrecha cooperación que beneficia a ambas naciones.
La residencia oficial fue ambientada con elementos representativos de la historia estadounidense, incluyendo un túnel inmersivo con imágenes de momentos históricos, terrazas temáticas decoradas con los colores patrios de ambos países, una réplica del Monumento a Washington y espacios dedicados a la tradición tabacalera y gastronómica que comparten ambas naciones.
La propuesta culinaria, elaborada por la chef Arleen Rivera, combinó clásicos de la cocina estadounidense con sabores dominicanos, mientras que la oferta de bebidas incluyó una estación de bourbon estadounidense y un área dedicada al ron dominicano con un cóctel especial denominado Freedom 250 Punch.
La parte artística estuvo a cargo del quinteto estadounidense de jazz Zach Niess, que interpretó reconocidos estándares del género, y del Grupo Bonye, cuya presentación puso a bailar a los asistentes al ritmo del son y el merengue. La velada concluyó con un espectáculo de fuegos artificiales en los colores rojo, blanco y azul.
Cada año, las embajadas y consulados estadounidenses alrededor del mundo celebran el Día de la Independencia como una oportunidad para fortalecer los lazos de amistad y cooperación con los países aliados. En República Dominicana, la conmemoración reafirmó el compromiso compartido con la democracia, la libertad, la prosperidad y el fortalecimiento de las relaciones bilaterales.







