El jefe de la junta militar visita Bangkok cuando se superan los 3.000 muertos en Birmania

BANGKOK.- El jefe de la junta militar de Birmania (Myanmar), Min Aung Hlaing, asiste desde este jueves a un foro regional en Bangkok, uno de los escasos viajes al extranjero del líder golpista, que sucede cuando los fallecidos en su país por el terremoto del pasado viernes superan los 3.000.

Min Aung Hlaing, que detenta el poder en Birmania desde el golpe de Estado de 2021, participa desde este jueves en la capital tailandesa en el foro de cooperación económica y técnica (BIMSTEC), con líderes del sur y el sureste de Asia, entre ellos el primer ministro indio, Narendra Modi.

La junta birmana adelantó la víspera que el líder golpista se desplazaba hoy a Bangkok, donde «se reunirá con representantes internacionales y discutirá la situación en Birmania y los esfuerzos de recuperación tras el terremoto», indicó el régimen.

El régimen castrense elevó hoy la cifra de fallecidos en Birmania a 3.085, con 4.715 heridos, por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el centro-norte del país, con miles de personas sin hogar en las zonas afectadas.

En Bangkok, a unos 1.000 kilómetros de distancia del epicentro, una veintena de personas han fallecido y decenas siguen atrapadas bajo los escombros de un rascacielos derrumbado, en una ciudad construida sobre suelo pantanoso junto al río Chao Phraya.

Aislamiento internacional

Se trata de un inusual y controvertido viaje de Min Aung Hlaing, sobre quien pesa una petición de arresto por parte de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) por la persecución de la minoría musulmana rohinyá, que la ONU investiga por posible genocidio.

Desde el golpe, que puso fin a una década de transición democrática liderada por la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, detenida desde entonces, el general solo había viajado a países como Rusia y China. Moscú provee armamento clave al Ejército, y Pekín tiene importantes inversiones en Birmania.

La presencia de Min Aung Hlaing en Bangkok supone un giro por parte de un país del Sudeste Asiático, que había evitado desde la asonada invitar a altos cargos de la junta a sus reuniones, mientras persiste en Birmania el conflicto entre el Ejército y guerrillas étnicas y prodemocráticas.

Min Aung Hlaing declaró ayer un alto el fuego de tres semanas, después de haber rechazado una tregua de una poderosa alianza rebelde, y tras denunciar la oposición democrática un continuamiento de bombardeos militares desde el seísmo.

En Bangkok también estará el jefe del Gobierno interino de Bangladés, el nobel de la paz Muhammad Yunus, cuyo país acoge a un millón de rohinyás huidos de Birmania.

El foro BIMSTEC celebrará mañana su encuentro de líderes en el hotel Shangri-La de Bangkok, tras uno hoy de cancilleres.

Creado en 1997 y formado por Bangladés, Bután, India, Birmania, Nepal, Sri Lanka y Tailandia, se espera que aborde medidas para estrechar la relación de los países miembros y tratar desafíos de desarrollo y seguridad.