Eclipse solar total en España enamora a todos

Este miércoles 12 de agosto de 2026, el cielo de España se ha convertido en el escenario del mayor espectáculo astronómico del siglo: un eclipse solar total. Por primera vez en más de cien años, la sombra de la Luna ha cruzado la península de oeste a este, sumiendo en la oscuridad a millones de personas.

Un fenómeno histórico que ha detenido el tiempo al atardecer, transformando el día en noche cerrada durante casi dos minutos, revelando la brillante corona del astro rey y regalando una estampa cósmica irrepetible que ha presenciado todo el país.

El recorrido de la franja de totalidad ha arrancado en Galicia a las 20:28 horas y ha atravesado 13 comunidades hasta despedirse en Baleares, donde la sincronía con el atardecer ha fomentado la afluencia en las islas a la caza del misterioso "rayo verde". Mientras la 'España vaciada' se ha consolidado como epicentro de la ciencia y el Observatorio de Yebes ha retransmitido la emisión oficial para 60 países, en un fenómeno que ha trascendido fronteras sumando hitos culturales e insólitos: desde el Museo del Prado reimaginando sus cuadros bajo la penumbra hasta bodas riojanas celebradas a la sombra de la Luna. 

Sin embargo, el éxodo masivo para encontrar la ubicación perfecta ha desbordado la logística nacional en la ida y el regreso. Durante la tarde, las carreteras han sufrido complicaciones severas, con retenciones de hasta 10 kilómetros en la AP-7 en Cataluña, colapsos en la AP-66 provocados por miles de asturianos que han huido hacia León buscando cielos despejados y hasta 18 vías cortadas en Baleares. 

Además, cerca de uno de los puntos de observación oficiales en Peñíscola (Castellón), un incendio ha calcinado 34 coches y ha dejado algunos heridos leves, aunque, según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en general no ha habido incidencias graves. 

Desde el Observatorio de Yebes (Guadalajara) y el de Javalambre (Teruel), el eclipse se ha vivido como una celebración "especial, que hay que vivir", en palabras de la ministra de Ciencia, Diana Morant, en una reacción emotiva que se sumaba a las que ha provocado el evento astronómico por toda la península.