Ceuta.– El presidente de la ciudad autónoma española de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió este miércoles que la atención a los menores migrantes que permanecen en el enclave español es “absolutamente insostenible”, luego de la reciente crisis migratoria registrada en la frontera con Marruecos.
Según datos de las autoridades españolas, alrededor de 72,000 migrantes ingresaron la semana pasada a Ceuta, principalmente a nado o caminando. De ese total, aproximadamente 70,000 ya regresaron a Marruecos, mientras que cientos de menores permanecen bajo tutela de las autoridades españolas.
Vivas explicó que el sistema de acogida de menores opera actualmente con una ocupación del 2,600 % por encima de su capacidad crítica, al atender cerca de 1,100 menores.
“Es una situación absolutamente insostenible”, afirmó el dirigente, quien también señaló que la ciudad continúa viviendo momentos de gran tensión.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, aseguró que aún hay menores permaneciendo en las calles, una situación que calificó como una prioridad para las autoridades.
Solicitan apoyo al Gobierno español
El presidente ceutí solicitó al Gobierno de España apoyo urgente para hacer frente a la crisis, al considerar que la ciudad atraviesa una situación límite.
“Pedimos el auxilio del resto de España para atender una situación que incluso el propio presidente del Gobierno ha reconocido como un ataque a la integridad territorial del país”, manifestó.
La legislación española establece que las comunidades autónomas deben colaborar en la acogida de menores cuando alguna región enfrenta una situación extraordinaria. Sin embargo, la medida ha encontrado resistencia en algunas administraciones gobernadas por el Partido Popular en coalición con Vox, formación política que mantiene una postura restrictiva en materia migratoria.
Ante esa situación, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, recordó que todas las comunidades autónomas tienen la obligación de cumplir la ley.
Asimismo, defendió la actuación del Ejecutivo central y sostuvo que la magnitud de la crisis fue “totalmente imprevisible” de acuerdo con los informes disponibles antes de los acontecimientos.








