Cristóbal se debilita a depresión tropical mientras el NHC vigila otros sistemas en el Atlántico y el Pacífico

Miami (EE. UU.).– El ciclón Cristóbal se debilitó este jueves a depresión tropical en el océano Atlántico, sin representar una amenaza para zonas terrestres, mientras el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) mantiene bajo vigilancia otros sistemas con potencial de desarrollo en el Pacífico y el Atlántico.

Cristóbal, que se convirtió el miércoles en la tercera tormenta con nombre de la temporada de huracanes del Atlántico, se encontraba a unas 610 millas de las islas Azores, según el último reporte del NHC.

El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 35 millas por hora (56 km/h) y, debido a su ubicación y trayectoria, no representaba peligro para tierra.

Vigilan sistema con posible impacto en Hawái

Mientras Cristóbal pierde fuerza, el NHC emitió un aviso por el potencial de desarrollo de un sistema identificado como Uno-C, localizado aproximadamente a 985 millas al este de Honolulu, Hawái.

Los meteorólogos prevén que el sistema podría fortalecerse durante los próximos días y acercarse a las islas hawaianas durante la noche del viernes.

El organismo recomendó a los residentes de Hawái mantenerse atentos a la evolución del sistema y advirtió que podría ser necesario emitir una vigilancia de huracán o tormenta tropical para algunas zonas del estado.

Dos sistemas bajo vigilancia en el Caribe

En el Atlántico, el NHC también monitorea dos áreas con potencial de convertirse en ciclones tropicales y aproximarse a las Antillas del Caribe.

El sistema AL92 presenta una alta probabilidad de desarrollo, estimada en 80 %, mientras que el AL94 mantiene una probabilidad media, de 50 %.

La vigilancia sobre estos sistemas se produce mientras las autoridades meteorológicas mantienen seguimiento permanente de las condiciones atmosféricas y oceánicas que podrían favorecer su organización.

La NOAA revisó el pasado 6 de agosto su pronóstico para la temporada de huracanes del Atlántico y estimó un máximo de 13 tormentas, cifra inferior al promedio histórico.

Para el Pacífico oriental, en cambio, el organismo prevé hasta 22 tormentas, por encima del promedio, en un contexto marcado por el fortalecimiento del fenómeno climático de El Niño.