Brasil registra en 2025 la cifra más baja de homicidios desde 2012

São Paulo.– Brasil registró 40,775 muertes violentas intencionales durante 2025, una reducción del 8.2 % en comparación con 2024 y la cifra más baja desde que comenzaron los registros oficiales en 2012, según el 20.º Anuario Brasileño de Seguridad Pública, divulgado este jueves por el Foro Brasileño de Seguridad Pública.

El informe consolida la tendencia de disminución de los homicidios que el país mantiene de manera ininterrumpida desde 2021 y permite a Brasil alcanzar con dos años de anticipación la meta oficial de reducción de asesinatos.

La tasa de homicidios se situó en 19.1 por cada 100,000 habitantes, el nivel más bajo de la serie histórica y muy por debajo del récord de 31.2 homicidios por cada 100,000 habitantes, registrado en 2017.

La disminución de las muertes violentas se produjo en 20 de los 27 estados brasileños. No obstante, los estados de Rio Grande do Norte, Rondônia, Acre, Roraima, Mato Grosso do Sul, Río de Janeiro y el Distrito Federal de Brasilia registraron un incremento en los homicidios.

El estudio señala que las regiones norte y noreste, consideradas las más pobres del país, continúan concentrando los mayores niveles de violencia debido a la expansión del crimen organizado.

En el norte, la Amazonía se ha convertido en una ruta estratégica para el narcotráfico, aprovechando la extensa frontera y las dificultades para el control territorial. Mientras tanto, las ciudades costeras del noreste se han consolidado como corredores para la salida de drogas, especialmente cocaína, hacia mercados internacionales.

El Foro Brasileño de Seguridad Pública también advirtió sobre el aumento de la letalidad policial. Durante 2025, 6,602 personas murieron como consecuencia de intervenciones de las fuerzas de seguridad, un incremento del 5.4 % respecto al año anterior, lo que equivale a un promedio de 18 muertes diarias.

Otro de los desafíos identificados por el informe es el aumento de los feminicidios, que alcanzaron 1,571 casos durante el año, un 4 % más que en 2024. En el 96.4 % de los casos, los responsables fueron hombres.

Aunque los indicadores reflejan avances sostenidos en la reducción de los homicidios, el informe concluye que Brasil aún enfrenta importantes retos para disminuir la violencia de género, controlar la letalidad policial y contener la expansión del crimen organizado en distintas regiones del país.