Exilio venezolano pide a Trump revisar su relación con Caracas por manejo de la crisis tras los terremotos

MIAMI.– Organizaciones de venezolanos radicados en Estados Unidos solicitaron este jueves al presidente Donald Trump que reconsidere la relación de Washington con el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, al considerar insuficiente la respuesta oficial ante los devastadores terremotos que afectaron a Venezuela hace una semana.

Representantes de agrupaciones del exilio, reunidos en Doral, Florida, criticaron las recientes declaraciones del Departamento de Estado de EE. UU., en las que expresó satisfacción por las labores de reconstrucción y anunció una ayuda de 300 millones de dólares destinada a organizaciones que suministran asistencia en las zonas afectadas.

La presidenta de la Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (Amavex), Helene Villalonga, sostuvo que ningún venezolano puede sentirse conforme con la gestión gubernamental frente a la emergencia y pidió a Washington asumir una posición distinta.

“Nuestro llamado es para que el Gobierno de Estados Unidos se pronuncie de manera diferente”, expresó.

Por su parte, el presidente fundador del grupo Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), José Antonio Colina, cuestionó las declaraciones del encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, quien destacó el compromiso de las autoridades venezolanas con las labores de recuperación.

Los dirigentes del exilio también solicitaron que la Administración estadounidense rompa vínculos con el actual Gobierno venezolano y reclamaron que cualquier proceso de reconstrucción del país cuente con nuevas autoridades.

Durante la actividad, Villalonga reiteró su respaldo a María Corina Machado y pidió al presidente Trump apoyar un cambio político en Venezuela.

En tanto, Mayra Marchán, representante de la organización All For Venezuela, denunció presuntas dificultades para distribuir la ayuda humanitaria y aseguró que parte de los insumos médicos no estaría llegando a las comunidades afectadas. Además, pidió a las autoridades estadounidenses supervisar el destino de la asistencia internacional.

Las organizaciones también cuestionaron las cifras oficiales sobre la tragedia, que reportan 2,295 fallecidos y 11,267 heridos, al considerar que aún no existe un balance actualizado sobre las personas desaparecidas.