Dolor, fe y memoria: así se vive la misa del primer aniversario de la tragedia de JetSet

Santo Domingo.– Entre lágrimas, abrazos silenciosos y rostros marcados por un dolor que no ha cesado, así se vive la misa conmemorativa por el primer aniversario de la tragedia de JetSet, celebrada en la denominada zona cero, el mismo lugar donde hace un año el país quedó paralizado por una de sus noches más tristes. 

Familiares de las 236 víctimas, sobrevivientes y ciudadanos solidarios se han dado cita desde tempranas horas para participar en la eucaristía, elevando oraciones por quienes perdieron la vida y por aquellos que aún cargan con las secuelas emocionales de aquella madrugada que cambió para siempre la historia reciente de República Dominicana.

Las imágenes captadas en el lugar muestran escenas profundamente conmovedoras: flores colocadas junto a fotografías de los fallecidos, velones encendidos, personas vestidas de negro en señal de duelo y otros de blanco como símbolo de esperanza, mientras el silencio solo es interrumpido por las plegarias y el llanto contenido de quienes regresan al sitio donde aún permanece viva la herida. 

Durante la ceremonia, el padre Rogelio Cruz dirigió un mensaje de fe, fortaleza y reflexión, recordando que la memoria de las víctimas debe permanecer intacta y que el país no puede olvidar la necesidad de justicia. Sus palabras tocaron profundamente a los presentes, en una misa cargada de simbolismo, recogimiento y dolor compartido. 

A un año de la tragedia, la zona cero vuelve a convertirse en punto de encuentro para el duelo colectivo, donde cada fotografía, cada oración y cada lágrima reafirman que las 236 vidas perdidas siguen presentes en la memoria nacional.