Santo Domingo.– El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, anunció que en las próximas semanas enviará al Congreso Nacional un proyecto de ley que busca eliminar impuestos anacrónicos u obsoletos, corregir castigos considerados exagerados dentro del sistema tributario y facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes.
El funcionario ofreció estas declaraciones durante su participación como orador invitado en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana, evento que contó con la presencia de la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, así como de representantes del sector público y privado.
Díaz explicó que la iniciativa legislativa forma parte de una agenda de reformas orientadas a mejorar la competitividad económica del país, simplificar el sistema tributario y reducir trabas que afectan la inversión.
Asimismo, informó que el Ministerio de Hacienda y Economía avanzará en la digitalización total de los procesos relacionados con exenciones fiscales. En ese sentido, indicó que a partir del mes de mayo se pondrán en marcha los primeros 12 procesos completamente en línea, mientras que el lanzamiento oficial de la plataforma está previsto para julio de este año.
El ministro señaló que, en coordinación con la Dirección General de Impuestos Internos, se utilizará la factura electrónica y un sistema de “scoring tributario” para agilizar la aplicación de las exenciones del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) en compras locales.
Durante su intervención, Díaz sostuvo que el principal desafío de la economía dominicana es ejecutar las reformas estructurales pendientes y afirmó que estas deben asumirse como instrumentos para mejorar la competitividad del país.
“El riesgo no es la desaceleración; el riesgo es que no nos animemos a hacer las reformas necesarias. Una reforma estructural debe ser vista como instrumento de competitividad”, expresó.
El funcionario indicó además que, en el actual contexto de desaceleración económica internacional, no se contempla la creación de nuevos incentivos tributarios. Señaló que el país ya dispone de un conjunto amplio de incentivos a las empresas que se han vuelto permanentes en el tiempo.
“Va siendo hora de entender que el crecimiento económico y la salud fiscal son complementarios, no antagónicos”, afirmó.
En ese mismo sentido, consideró que tampoco corresponde otorgar nuevas transferencias monetarias generalizadas, debido a que el país ya cuenta con un paquete significativo de ayudas sociales. En cambio, planteó la necesidad de racionalizar estas asistencias y asegurar que estén correctamente focalizadas.
Díaz también destacó que la República Dominicana tiene la oportunidad de sostener su potencial de crecimiento económico mediante el aumento de la inversión pública y la eliminación de trabas burocráticas que afectan la inversión privada.
En relación con la inversión pública, anunció la intención del gobierno de acelerar responsablemente su ejecución, lo que podría traducirse en una asignación adicional de entre medio punto y un punto del producto interno bruto (PIB) dentro del presupuesto reformulado.
El ministro resaltó además que el gobierno trabaja en el fortalecimiento de la institucionalidad fiscal, lo que incluye la redefinición de la regla fiscal para evitar que limite el gasto de capital, la creación de un Consejo Fiscal autónomo y el establecimiento de mecanismos para el manejo y ahorro de los ingresos que podrían generarse a partir de la explotación de las llamadas tierras raras.
Díaz recordó que en 2025 el país cumplió “holgadamente” con la regla fiscal, destacando una disminución del gasto corriente y un aumento de la inversión pública respecto a lo presupuestado originalmente.
Finalmente, señaló que el proceso de ingreso de la República Dominicana a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico debe interpretarse como un paso hacia la adopción de mejores prácticas en materia económica e institucional.
Durante el almuerzo empresarial también participaron el presidente del Senado, Ricardo de los Santos; el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; así como los ministros José Ignacio Paliza, Andrés Bautista, Víctor Ito Bisonó y Eduardo Sanz Lovatón, entre otros funcionarios y representantes del sector empresarial.









