Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR).
Ligia Bonetti, Presidente Ejecutiva de Grupo SID
25 de febrero de 2025.
Es un verdadero honor y privilegio estar hoy aquí en esta hermosa ciudad, rodeada de personas que comparten la misma visión, entusiasmo y el compromiso de impulsar el progreso y construir un mejor futuro para nuestra querida nación.
La Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR) ha sido un pilar fundamental para el crecimiento y la consolidación de las relaciones comerciales entre nuestros países. Estados Unidos, además de ser el principal destino de nuestras exportaciones, también es el hogar de más de dos millones de dominicanos, lo que muestra la profunda conexión económica y social que nos une.
El impacto de estas relaciones se refleja en cada rincón de nuestra economía, y me llena de entusiasmo la oportunidad de seguir colaborando para fomentar el desarrollo en este nuevo capítulo de la historia económica global, caracterizado por la disrupción tecnológica, la volatilidad y los constantes cambios, pero también lleno de enormes oportunidades para nuestras industrias y la República Dominicana.
Quiero expresar mi sincero agradecimiento a AMCHAMDR por esta invitación y a cada uno de ustedes por su valiosa presencia.
Saludar de manera muy especial a mi amigo William Malamud, vicepresidente ejecutivo de esta prestigiosa asociación.
Elizabeth Peña, directora del comité provincial.
Y con ellos a los pasados presidentes y representantes provinciales.
Ejecutivos de Grupo SID;
Invitados especiales, estimados amigos, colegas y representantes de la prensa;
Hablar de diversificación puede generar incertidumbre, pues la misma palabra lleva consigo la sensación de riesgo. Nos desafía a salir de nuestra zona de confort, a cuestionar las estrategias y a explorar caminos diferentes y desconocidos.
Pero imaginemos por un momento que estamos en un casino en la ciudad de Las Vegas, apostando todo lo que tenemos a ese número en el que siempre confiamos, el que nos ha dado resultados en el pasado. ¡Nuestro número de la suerte!
La bola gira, gira… y en un abrir y cerrar de ojos, la fortuna ya no nos acompaña. En un instante, lo hemos perdido todo.
Ahora, ¿qué pasaría si, en lugar de apostar todo a un solo número, distribuyéramos nuestras fichas de manera estratégica? Diversificaríamos el riesgo y, al mismo tiempo, reducimos las pérdidas y también ampliamos las alternativas de ganar.
Eso es precisamente lo que implica la diversificación; no poner todos los huevos en una misma canasta, como dice el refrán. Más que una estrategia de crecimiento es un principio fundamental de supervivencia.
Y no se trata solo del juego o la teoría. Un claro ejemplo es Netflix, que comenzó como un servicio de alquiler de DVDs por correo. Si no hubiera evolucionado, hoy sería solo un recuerdo, como lo es Blockbuster.
Pero Netflix entendió la importancia de diversificarse, y de hacerlo en el momento oportuno. Primero apostó por el streaming, luego por la producción de contenido original y, más recientemente, por los videojuegos. Esa capacidad de adaptarse y diversificar es la razón por la que sigue liderando el mercado.
¡La lección es clara! En un mundo que cambia de la noche a la mañana, quedarse estático no es una opción. Solo prosperan aquellos que ven oportunidades en lo inesperado, se atreven a ser diferentes y, sobre todo, se enfocan constantemente en mejorar.
Y esto, aunque aplica muy bien para la vida, es fundamental en los negocios, donde diversificar y adaptarse son clave para crecer, ser más competitivos y resilientes.
Quiero compartirles cómo en Grupo SID hemos vivido este proceso. Que, al igual que en cada gran decisión que tomamos,hemos encontrado enormes posibilidades, desafíos y valiosas lecciones aprendidas.
Dar el primer paso puede ser todo un desafío, especialmente cuando lo que hemos hecho hasta ahora es efectivo, exitoso y nos ha brindado estabilidad. Detrás de cada logro hay un enorme esfuerzo, dedicación y sacrificio. Entonces, ¿por qué cambiar lo que funciona?
La respuesta es simple. El mercado está en constante evolución. Los consumidores cambian, las tendencias emergen y lo que hoy es una sensación, mañana puede volverse obsoleto.
Además, nuevos productos y marcas blancas irrumpen en el mercado, ofreciendo alternativas. Y tenemos que competir y ofrecer valor agregado a los consumidores para seguir siendo relevantes.